lunes, 21 de diciembre de 2009


Bienvenido al síntoma espantoso de necesitarte cada día.


Bienvenidas mañanas, tardes y noches sin tu risa.


Bienvenidas lágrimas en mis ojos.


Bienvenidos sean mis labios secos por la ausencia de tus besos.


Bienvenidas mis manos frías otra vez.


Bienvenida esta tristeza de caminar sola por la calle.


Bienvenido cada recuerdo que tiene que ver con vos.


Bienvenido cada llanto.


Bienvenida la soledad.


Bienvenidas dos palabras que son las únicas que hoy se me ocurren pronunciar;


Te extraño

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